De amarte se me acabó el insomnio 

De pensarte mi mente se saturó

De querer verte y oírte, olerte y tocarte el sentido se me trastornó 

En cuarentena casi estoy 

Y de prisa ya no ando más


En un personaje taciturno y caviloso me convertí 

Y de melancolía mi ser se tiño 


Incapaz de huir mi vuelo nunca levante

Por miedo de perder la ruta de mi corazón 


Algún día mis velas izaré y en trafalgar mi azaña por tu amor contare

Seré como el marino aquel que la mar nunca conoció

Y de leyendas su mundo coloreó


Y como el invidente que el horizonte anhelo

En una majestuosa noche 

tus recuerdos como estrellitas colgaré


Así es el amor, así es su color, pero el mío de dolor se vistió 

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