CERANDO CICLOS DE VIDA - Don Germán
In memorian ( Don Germán Galvis)
Sentado en su desmullido sillón
Con la mirada fija en un rincón
Un viejo se niega a perder la razón
Con los pies hinchados y agitado el corazón
Aquel viejo tararea una olvidada canción
Mientras afanoso con la mirada busca en cualquier rincón
una imagen con desesperación.
En la ostentación de su soledad, el viejo callado está
Entre libros y recuerdos sus días vive, en alianza con la soledad
Sus horas indolentes se van sin más prisa que su lento andar
Cavilando sobre la vida espera,
El momento en que todo cese
encorvado y vacilante se yergue
Con la mirada ausente y en un gesto de indiferencia
Escuchando impávido el monótono tic tac de su propio reloj
Cada tanto a interrumpir su comunión con los recuerdos
Un impertinente suele llegar
Hasta su celda cristiana
Tembloroso el pulso y agitada su respiración
Aquel viejo sus recuerdos evoca
Pero en vano su nombre pronunciar quisiera
De aquella que en vida fuera su doncella
transcurren los días restantes de una vida non vana
Que sin mayor pasión, quizás solo vivió para la ocasión
Del recuerdo de esos días que la vida un cuarto de hora solo concede
Una mueca nostálgica y que sin muchas ganas, se ufanó de ser
Amontonados en ese rincón
Duermen las hojas de mil libros
Que otrora fueron ventura, dicha y pasión
Y que ahora solo son
viejos textos amarillos de colección
De tan ardua labor del intelecto
De aquel espíritu luchador e inquieto
Que nunca supo del éxito
O de reconocimiento humano
Y tampoco el olvido vislumbro
Le invertio todo a su corazón
Pero que se deleitó en el fracaso
De no ver coronado en sus largos años
El reconocimiento a tanto esfuerzo de la razón
De haber querido ser amado y nunca abandonado
En largo el otoño de su vida
Por aquella que fuese su razón
Ya nada le desespera, ni siquiera el monótono pendular del reloj
Nada espera por que el mañana es solo una ilusión
Por lo que solo atesora sin desdén los recuerdos del ayer
No tiene prisa o afanes
Solo el dolor en sus huesos le exaspera
Sabe de paciencia y de esperar tambien
Ya nada le impresiona, poco le importa
Porque todo para él su encanto perdió
A la muerte no teme pero con respeto la espera
Ya todos se han ido
Ya cruzaron su camino
Ahora
Solo está el viejo mirando el rincón
Susurra y calla
Y de cuando en cuando
Musita algo a su corazón
Cada tanto un suspiro detiene su respiración
Porque un recuerdo nostálgico agita su corazón
Abandono la ambición y la preocupación
De aquellos días que lo engalanaron con mucha pasión
El reloj incesante marca los días restantes que han de pasar
Y en su inexorable tic tac el viejo agonizante absorto queda viéndolos pasar
(Hoy en la casa el ya no está,
sus palabras que llenaron el umbral, llamando a sus amados hijos, gritando de tanto en tanto, Bas, German, Tao,,,, se pierden en un vacío inconsolable
Ya no te veré mi amado amigo, mi amado padre, te fuisteis y no te pude dar el abrazo eterno que me prometí, no te pude arrancar de la que hoy sin decoros te roba de nuestro lado, pero como bien lo decías, es una de tantas leyes inexorables
Adiós Don German, adiós viejo, adiós padre amado
Te extrañare por siempre)
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