CERRANDO CICLOS - LA CASA MATERNA















LA CASA MATERNA
No  me mires con desprecio, recuerda que para muchos sigo siendo agradable y acogedora.

Aún atesoro los olores y conservo los recuerdos familiares.

Todavía me engalano de flores, almendros  y de  acacios  majestuosos a mi alrededor.

Diariamente me jubileo con el bullicio de las avecitas que muy temprano me  visitan en el jardín que los tuyos plantaron.

Por mi han pasado varias generaciones,

Infinitas pisadas se posaron sobre mí, sobre mis baldosas que otrora brillaron con ostentación y excelsitud mostraron.

 Cuántas y a cuantos bajo mi techo tuve que acoger.

A ti te forje un lugar seguro, cálido y tranquilo al que llamastes "mi casa".

Conmigo disfrutaste de los días, meses y años , como también de las mejores épocas de tu vida,  junto a los seres qué tanto amas y amastes.

Recuerdas?

No me Desprecies.

Hoy mis puertas y ventanas están vencidas pero siguen abiertas para ti.

Mis muros se agrietan y se descascaran y mis pisos despulidos.por el paso del tiempo.

Pero aún conservo en mi estancia los mejores recuerdos de tu niñez y adolescencia.

Recuerda que aún soy y seguiré siendo la casa  materna.

Orgullo de tus padres y de los abuelos.

En mis muros jugabas, te escondías y mi sombra te protegía.

Incluso, sobre mis paredes pintaste hermosos garabatos e hicistes tus primeras letras.

Aún me llaman hogar.

En epocas decembrinas, me visitan y me lleno de luz, bulla y alegria, a todos les embarga la nostalgia y los bellos recuerdos del ayer que les brinde.

Hoy me miras con indiferencia  

Me dices que estoy vieja y en ruinas

Deseas demolerme y venderme.

No me desprecies porque aún soy majestuosa.

Algún día tu también envejecerás y sabrás del olvido y del abandono.

De lo inútil y oneroso que resultamos cuando envejecemos.

Pero yo no soy de carne como tú, 

Y aunque de ladrillos estoy hecha,  despierto un sentimiento profundo a quienes me visitan.

Solo atesoro recuerdos y brindo aunque modesto, un techo seguro.

Al igual que a ti, por mi pasan los años, aunque más lentamente.

Al igual que a ti, a mí también me hacen mella los años y sus pasos al andar.

Solo un testigo mudo y silencioso soy. 

Testigos de los mejores años de aquellos que me habitaron 

 Y que solo se atesorar lo que me depositan en mis cuartos y paredes.

Mis galardones son solo retratos y cuadros que penden de mis grandes paredes.

No me menosprecies.

Porque aún sigo siendo tu casa materna.

Aquella que algún fatídico día presenciará tu inevitable partida.

Y que al igual que tú, al ser derruida, en un recuerdo lleno de nostalgia nos convertiremos.

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